14 marzo, 2010

Historia del Pentagono "Departamento de Defensa de E.U.A

 El Pentágono: Departamento de defensa de Estados Unidos


El Pentágono es uno de los más sublimes edificios del planeta. Para que nos hagamos una idea de su grandeza, diremos que tiene tres veces el tamaño del Empire State Building en Nueva York.
El Pentágono es, incuestionablemente, uno de los edificios más conocidos por el gran público, ya sea en Estados Unidos o en el resto del mundo. Sin embargo, sólo unos pocos privilegiados han accedido a su interior, viendo de cerca algunos de los secretos de este monstruo, que mueve al mundo.
La emblemática sede del Departamento de Defensa de Estados Unidos es, de forma virtual, una ciudad en sí misma. Consta de 23.000 trabajadores militares y civiles. Éstos colaboran en la ideación y la ejecución de la defensa en dicha nación. Los empleados acuden cada día al Pentágono provenientes, la mayoría, de Washington. Se trata de un mundo de grandes dimensiones: hay más de 8.770 automóviles aparcados delante mismo del edificio. Además 131 escaleras normales y 19 mecánicas nos llevan a unas oficinas de 3.705.793 pies cuadrados. En el interior de la construcción hallamos 4.200 relojes. De fuentes de agua hay un total de 691, pero el café es el rey de la jornada, con más de 4.500 tazas consumidas diariamente. Por otro lado, se efectúan a diario 200.000 llamadas telefónicas. La biblioteca del ejército cuenta con 300.000 publicaciones y 1.700 periódicos en diversas lenguas.
Fue construido durante la Segunda Guerra Mundial en un lugar, donde al principio, sólo había tierra y charcos. Fueron necesarias 5’5 yardas cúbicas de tierra para construir el coloso. De arena y grava se utilizaron 680.000 toneladas, que se sacaron en su mayoría del río más cercano de Potomac. Toda la materia prima fue cuidadosamente moldeada para crear esa original y archifamosa forma con la que cuenta el Pentágono, la cual da nombre a la construcción.
El colosal y moderno edificio del Pentágono fue levantado en un tiempo récord. Dieciséis meses bastaron para tener a punto al gigante que se convertiría, nada más nacer, en una institución y un símbolo a la vez. Estuvo completamente listo el día 15 de enero de 1943. La operación costó nada más y nada menos que ¡83 millones de dólares! Aunque ello sólo es un precio aproximado. Con este levantamiento se consolidaron 17 edificios del Departamento de Guerra y la inversión se volvió a realizar en siete años.
Esta grandiosa sede fue ideada como una petición del general de brigada general Brehon B. Sommervell, el jefe de la división de la construcción de la Oficina del Intendente General. Ello ocurrió durante un fin de semana del año 1941, en el mes de julio. El objetivo era dar una solución meramente temporal a la precariedad del Departamento de Guerra. El espectacular resultado final, pues, nada tiene que ver con la humilde intención que había en un principio. Ello se dio el día 11 de septiembre de 1941, una fecha que marcaría la historia.
Precisamente el 11 de septiembre, fue la data elegida por los terroristas islámicos para realizar su ataque contra Estados Unidos. En dicha fecha de 2001, secuestraron unos aviones y los estamparon contra las Torres Gemelas, que quedaron totalmente destruidas, con toda la muchedumbre que había dentro de éstas. Pero además, el Pentágono también sufrió lo suyo (o eso decía la versión oficial). Y es que los integristas que iban a bordo del vuelo 77 de American Airlines, un Boeing 757, lo lanzaron contra el Pentágono el mismo 11-S. Sobre ello se ha dado cierta polémica, ya que hubo ciertas contradicciones en la exposición de los hechos. Hay gente que tiene serias dudas de que tal avión se estallara contra la sede del Departamento de Defensa de los Estados Unidos.
Como reacción a los atentados del 11-S los Estados Unidos no se quedaron cortos. De esta manera, George W. Bush decidió hacer una guerra contra Irak para, según él, acabar con el terrorismo y con las armas de destrucción masiva. Un mensaje, este último, que ya no se lo cree ni el más iluso. Se hizo la guerra y para ello, el Pentágono mandó una cantidad de reservistas similar a los que envió durante la Guerra del Golfo Pérsico de 1991. Una de las diferencias entre ambas guerras es que en 1991 el gobierno estadounidense no tenía tan en cuenta los posibles ataques terroristas contra bases extranjeras o blancos en Estados Unidos. En cuanto a la guerra de Irak, Bush también dijo que quería llevar la paz y la democracia a dicho país. No obstante, hoy en día, en mayo de 2005, la realidad es que Irak es un territorio completamente caótico.
En marzo de 2004 sale a la luz un informe secreto del Pentágono, con previsiones para las próximas décadas un tanto apocalípticas. El cambio climático sería la causa de ello aunque claro está, a Estados Unidos como ha demostrado con su incumplimiento del Protocolo de Kyoto, de momento le interesa más la competitividad de sus empresas que un futuro mundial no muy certero. Pero vayamos al grano, dicho informe secreto, que había sido ocultado por la jefatura de defensa de Estados Unidos fue conseguida por “The Observer”. Tal documento alerta que grandes ciudades europeas serán anegadas por una subida del nivel del mar, mientras que Gran Bretaña tendrá un clima siberiano en el 2020. Luego, conflictos nucleares, megasequías, hambre y masivas revueltas serán el pan de cada día en todo el mundo. Según el escrito, habrá una lucha por la supervivencia y el agua escaseará. Todo esto en los próximos años, por lo que si realmente se cumple el pronóstico, poco nos queda ya para paliar los daños acometidos al medio ambiente.
En noviembre de 2004 sale la noticia que el Pentágono está preparando un Internet inalámbrico y exclusivo para el ejército de Estados Unidos. Ello facilitará el papel de esta nación en las guerras del siglo XXI. Dicho sistema proporcionará al ejército americano una panorámica de todos los enemigos y de las amenazas. Ello se ha bautizado como “el punto de vista de Dios” o “el ojo de Dios”, ya que la calidad visual es inmejorable.
Lo más reciente del Pentágono es que éste está preparando nada más y nada menos que todo un ejército de robots para el 2015. Sobre ello, el especialista Gordon Johnson dijo: “A ellos no les da hambre. No tienen miedo. No olvidan sus órdenes. No les importa si un compañero acaba de recibir un disparo” y agregó “¿harán un mejor trabajo que los humanos? Sí”.





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