1- Visitar al dentista dos veces al año
Este consejo apareció originalmente un viejo anuncio de pasta dental. No
había ninguna ciencia detrás, y todavía no la hay. En 2003 se revisaron
29 estudios y no se encontró ninguna evidencia concluyente de apoyo a
la necesidad de ir cada seis meses al dentista. Si sus dientes y encías
están sanos, una vez al año es suficiente para detectar cualquier
problema en vías de desarrollo, dice el Dr James Bader, profesor e
investigador de la Facultad de Odontología de la Universidad de Carolina
del Norte.
Eso sí, no espere más que eso: Un estudio presentado en la reunión de la
Asociación Americana del Corazón el año pasado encontró que hacerse
limpiar los dientes por un profesional una vez al año reduce el riesgo
de ataque cardíaco en un 24 por ciento y el de accidentes
cerebrovasculares en un 13 por ciento.
2- No comer después de 8 de la noche
Las calorías no saben qué hora es. No hay ninguna diferencia entre las
ingeridas a las 6.30 y las 20.30, indica Susan Bowerman, directora
adjunta del Centro de Nutrición Humana de la UCLA.
Además, ir a la cama con hambre puede interrumpir el sueño. De hecho,
una investigación reciente sugiere que se debe comer antes de acostarse
si ha hecho ejercicio a la noche o si tiene más de 60 años.
Tanto una comida repleta de proteínas como un batido proporcionan
combustible para que su cuerpo sintetice los músculos. También ayuda a
combatir los efectos de pérdida de masa muscular relacionada con la
edad.
3- Hacer un escaneo corporal anual
“Es bastante inútil, sobre todo para el abdomen y la pelvis”, argumenta
el Dr Jonathan Goldin, radiólogo de la UCLA. “A menudo, las
exploraciones se pierden lesiones dando una falsa sensación de
seguridad, o parecen haber encontrado algo que no está ahí, lo que
lleva a una ansiedad innecesaria y a más pruebas”.
Estos estudios pueden ayudar a detectar cáncer de pulmón y calcio en las
arterias coronarias, pero se recomiendan sólo para personas mayores de
45 años que tengan factores de riesgo como tabaquismo, presión arterial
moderadamente elevada, o colesterol moderadamente alto.
4- Tirar la leche en la fecha de su vencimiento
La fecha que figura en la caja de cartón es sólo la fecha después de la
cual el producto no puede ser vendido. La leche tiene probablemente una
semana más de frescura, dice Bowerman. Huélala y siga. Además, si bebe
leche agria, habrá un problema de sabor, por supuesto, pero no
necesitará un lavado de estómago. No hay otra palabra para la leche
cuajada: queso.
5- Comer más cuando se está resfriado
No hay ciencia detrás de este viejo adagio, dice el Dr Jack M. Gwaltney
Jr., jefe de la división de epidemiología y virología en la Universidad
de Virginia. “En el corto plazo, lo que coma no importa en absoluto”,
apunta. “Tome muchos líquidos, pero coma lo que le apetezca”.
Dicho esto, cabe destacar que se ha demostrado que la cisteína de la
sopa de pollo ayuda a aliviar la acumulación de mucosidad y el dolor de
garganta.
6- No comer cuando se tiene fiebre
La temperatura alta aumenta el metabolismo, haciendo que se quemen más
calorías. Si usted está débil, la enfermedad permanecerá más tiempo. Así
que trate de reemplazar las calorías de cualquier manera posible,
señala el Dr Ben Ansell, director del Programa Integral de Salud de la
UCLA.
“Es más importante todavía mantener la ingesta regular de líquidos, ya
que la demanda de su cuerpo puede ser al menos el doble de la que es en
otras circunstancias.”
La fiebre puede ser causada por cualquier número de enfermedades, por lo
que hay que monitorearla y ver un médico si alcanza los 39 grados o
dura varios días.
7- Usar un cepillo duro para limpia mejor los dientes
Un cepillo suave limpia igual de bien y causa menos daño a los dientes y
a las encías, apunta el Dr Philip Mendelovitz, profesor asociado de
Odontología de la Escuela de Medicina de la UCLA.
8- Hay que cepillar y pasar hilo dental dos veces al día
En términos de salud dental, una vez al día está bien. “La placa demora
24 horas en endurecerse”, comenta el Dr. Mendelovitz. “Un muy buen
cepillado cada 24 horas es mejor que dos intentos a medias”, por eso hay
que comprometerse a trabajar por lo menos dos minutos, y mejor antes
de acostarse. “La saliva combate la placa, y su producción se reduce
cuando se duerme”, agrega el Dr. Bader.
Pero recuerde: Esto es solo respecto a la placa. Su aliento aún apestará
por la mañana, así que un buen compañero de trabajo/amigo/conversador
cercano siempre usa un cepillo o por lo menos enjuague bucal al
despertarse.
Otra razón para usar el hilo dental todos los días es que investigadores
de la Universidad de Nueva York encontraron que las personas que no
usan con frecuencia hilo dental tienen tres veces más probabilidades de
desarrollar cáncer de estómago.